domingo, 28 de septiembre de 2008

Dejando atrás mi retiro

Pasado un periodo más o menos largo de descanso he decidido volver a escribir en este blog. No es que no haya tenido ideas más o menos entretenidas que compartir, era más bien una “perritis” a la que no ponía remedio y es que, la verdad, qué bueno es de vez en cuando no hacer nada.

Pero eso se acabó, vuelvo a la carga con más temas de actualidad, de mi vida diaria, historias que me hacen gracia o me crispan. Ya vereis…

Sólo deciros, por ahora, que el verano ha sido muy bueno conmigo, he hecho de todo, casi no tenía días para hacer todos los planes que tenía. Un viajito, una noche de fiesta, un parque de atracciones, piscina, playa…cierto es que no me puedo quejar y es que no hay nada mejor que estar entretenida para así pasar la época del año que menos me gusta, como ya sabreis los que me soleis leer. La verdad es que incluso me he dejado cosas en el tintero, cosas que iré poniendo en mi lista mental del verano próximo y es que me encanta hacer planes a corto y largo plazo. Sin esos planes mi vida sería un infierno, creedme. El tener objetivos me da energía y eso me ayuda al día a día.

Hace un mes que comencé los ensayos del teatro. Pocas óperas tenemos las chicas este año: una temporada copada de títulos, unos doce más o menos, en los que sólo 6 interviene el coro y de ellos en sólo dos intervienen las chicas del coro. Hay que ser lerdos…el coro de mujeres mejor que nunca y la temporada dándonos la espalda.
¿ En qué pensará la dirección del Maestranza?

Por fortuna, el trabajo no falta, no sólo de ópera nos nutrimos los cantantes, tenemos un sinfín de sinfónicos que nos mantendrá ocupadas hasta el mismo mes de junio y, por supuesto, la zarzuela, este año vamos a terminar de hecho más tarde que nunca y es que hasta el 11 de julio tenemos función. Temporada larga y poco lucida.

Eso sí, espero que antes de que termine esta temporada me digan que la siguiente viene colmada de ópera, que es lo que me gusta y es que por mucho que pueda llegar a cansar los viajes continuos a Sevilla desde Huelva, por mucho que me cabree tardar más tiempo en aparcar que en hacer los casi cien kilómetros de distancia que separan ambas capitales, por más cansada que pudiera estar por los ensayos diarios de escena, he de reconocer que esto es realmente lo que me da vida.

Por qué no decirlo, adoro mi trabajo.

1 comentario:

Scabio dijo...

Debes ser de las pocas personas que disfrutan con su trabajo, así que te puedes considerar afortunada por hacer aquello con lo que disfrutas. Hay que reconocer que, por distancia, tus circunstancias no son precisamente las más favorables, pero eso es un pequeño obstáculo que, seguro, acaba mereciendo la pena cuando empiezas a cantar. Rebienvenida a este rinconcito de internet.

Aaadios