jueves, 11 de diciembre de 2008

Año de nieves...

...año de bienes. Así reza el refrán y es que no hay nada más bonito que una estampa navideña cubierta de blanco. No, no se asusten, sigue sin gustarme la Navidad, sólo que he de reconocer que el paisaje que este año podrá aportar a algunos les encantará.

Hace años que no pasabamos tanto frío durante esta época del año, los abrigos no salían del armario casi hasta el mes de diciembre y este año casi desde principios de noviembre forma parte de nuestro vestuario imprescindible para salir a la calle.

Qué me gustan los inviernos fríos...sí, lo sé...lo he dicho por aquí mil veces. Sólo me falta una cosa: un poquito de agua. Este año las lluvias pasan de largo por Huelva, las nubes apenas descargan unas gotas y eso siempre es un problema. Anuncian lluvias casi todas las semanas pero nunca llega a llover. Las nubes nos visitan pero no aportan ni una gota de agua, sólo humedad y eso para llenar los pantanos no nos sirve.

Supongo que mi amigo Scabio estará contento este año. Me pregunto si pensará lo mismo si cuando llegue agosto y vaya a abrir el grifo para ducharse se encuentre con una restricción de agua...

Queda aún que llegue el invierno y la primavera, espero que nos aporte este bien tan preciado.

Mientras tanto, a los que puedan, disfruten de esos paisajes blancos que yo tanto añoro.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Por fin

Bueno, han pasado varios días tras mi última y penosa aparición y todo indica que mi gato está mejor. Mi Orión vuelve a estar en plena forma, aún toma parte de su medicación pero todo parece indicar que está bien.

Eso sí, está tomando unas vitaminas para abrirle el apetito que en realidad no le hacen falta, ¡Cómo traga el tío!

A ver si no tenemos que volver al veterinario hasta que no le toquen las vacunas anuales porque ya hemos tenido consultas para varios años.

He de reconocer que aún tengo al gato en estrecha vigilancia para que no se me escape una pero por más que miro, todo bien.

Creo que ya toca relajarse.

domingo, 9 de noviembre de 2008

¡¡¡¡Argh!!!!

Como os decía hace un par de actualizaciones mi gato en menos de un mes las está pasando canuta. Bueno, el gato y yo, los dos. Empezamos el pasado 21 de octubre con una esterilización que fue difícil de curar, su afán de limpieza le complicaba la curación por lo que hubo que ponerle el collar isabelino. Varios días más tarde se torció una de las patas traseras, pobre gato, estuvo cojo tres días y ahora y para no terminar de estar tranquilos ni un segundo tiene una obstrucción intestinal…

Todo empezó el lunes pasado con vómitos, mi Orión jamás había vomitado. Escuché un ruido rarísimo estando sentada en el ordenador a mediodía. Era un ruido seco y fuerte, me extrañé y vi al gato vomitar. Qué lástima…lo hizo un par de veces más al día. Paranoica perdida llamé al veterinario y en la clínica me dijeron que esperara un día a ver si mejoraba, que no le diera tanta importancia que podía ser una simple indigestión. El gato se llevó tristón y decaido todo el día. Qué penita me daba.

Efectivamente, al día siguiente estaba mucho mejor, parecía no tener absolutamente nada, jugaba, comía, bebía…era todo normal, todo menos que cuando iba al arenero orinaba y apenas podía defecar. El día anterior no había comido y no le di importancia.

El día del miércoles lo pasó estupendamente hasta por la noche en que volvió a vomitar. Me temblaron las piernas, aquello ya no me sonaba a indigestión, ¿dos veces en la misma semana? El ánimo del gato no fue malo durante esa noche ni durante la primera mitad del jueves. No comía ni bebía y eso me preocupó mucho. Esta vez no me lo pensé dos veces y lo llevé al veterinario, por el camino me vomitó un par de veces más y cuando lo vio la veterinaria, tras una palpación, una radiografía y un analisis para descartar infecciones le diagnosticó la obstrucción.

En principio creemos y esperamos que sea de pelo o simple, perdonen ustedes, mierda. Me llevo todo el día revisando el suelo, las mesas, tiro todo lo que se pueda tragar. Mis precauciones son extremistas, estoy desarrollando pese a mi astigmatismo un radar para detectar objetos, pelusas y pelos que más de uno quisiera.

En definitiva, tiene un nuevo tratamiento en el que le incluyen un laxante y tras unas horas de las medicación empezó a descargar, eso sí su aspecto no era el de siempre, estaba despeinado, no se limpiaba, seguía sin comer, hasta hoy en el que parece que todo va perfectamente, de repente tiene un apetito tremendo, bebe agua, va al arenero a hacer sus cositas y juega con muchas ganas casi todo el día…da gusto verlo sanar. Aún le quedan varios días más de tratamiento, imagino que será preventivo.

Lo malo, lo malo soy yo. Si, yo. Me estoy poniendo enferma, me siento deprimida cuando mi pobre Orión estaba malo y ahora que está notablemente mejor he creado un monstruo. Un monstruo terrible: la desconfianza. Veo a mi pobre animalillo y creo que en realidad no se está curando sino que su salud le da una tregua. Incluso yo vomito ya, tengo los nervios metidos en el estómago: demasiadas cosas me rondan la cabeza además del tema del gato y lo único que puedo decir ahora mismo de mi es que por las noches no duermo, por el día estoy cansada y sin ganas de comer y que apenas tengo ganas de hacer nada, ni siquiera de escuchar música. Me molesta todo estoy irascible e incluso desagradable. En otras palabras la Rocío de antes se ha ido, ha huido y ha dejado paso a otra persona de carácter amargo, desconfiado y con muy malas pulgas.

Imagino que esto será solo una etapa y que todo volverá a la normalidad en breve. Necesito un respiro, necesito normalidad. Necesito que algo me vaya bien…

Ayyy…los problemas me van a partir en dos.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Por los ojos

Aunque parezca mentira y exagerado la Navidad ya ha llegado. Sí, señores, a mes y medio de las fiestas ya nos meten por los ojos todo lo referente a la Navidad : bombones, turrones, adornos, regalos y demás zarandajas. Que tiemblen los bolsillos de los españoles, claro de los españoles a los que la crisis aún no les haya afectado.

Estas serán unas fiestas llenas de buenos sentimientos porque comprar, lo que se dice comprar muchos vamos a comprar muy poco por no decir nada fuera de lo normal porque a la hora de gastar el dinero prefiero irme a una agencia de viajes e irme lejos, cambiar de ambiente, cosa que voy a hacer…jejeje.

Pues eso, que me altera sobremanera ver como las grandes superficies nos empachan desde bien temprano para que gastemos dinero y más dinero.

¿No debería haber una ley que prohibiera estas cosas? ¿Una ley que evite el acoso al consumidor?

sábado, 1 de noviembre de 2008

Tiempos fríos

Día 1 de noviembre, da comienzo uno de los meses que más me gusta, triste para algunos por su oscuridad, los días se van acortando cada vez más, hace más frío, llueve y en algunos lugares comienzan a caer los primeros copos de nieve que darán lugar al invierno.

Mientras escribo estas líneas escucho una obra de Haendel totalmente nueva para mi: L´allegro il penseroso ed il moderato. Concretamente hay un aria con coro que me tiene ahora embelesada : May at last my weary age. Una preciosidad. Si os pasais por mi espacio de messenger podreis oirla a partir de esta misma noche.

Siempre que llega esta época del año me pasa lo mismo. Ojalá durara siempre. Sí, en verano se pueden hacer más cosas pero el ambiente de estos meses me hace sentir bien.

Espero que este invierno nos depare lluvias y frío. Qué echo de menos esos inviernos en los que cuando iba a comprar el pan por las mañanas veía en los parabrisas de los coches el rocío helado convertido en escarcha…

Ahora toca abrigarse.

jueves, 30 de octubre de 2008

Una semana de locura

Bueno, han pasado varios días desde mi última actualización y por fin encuentro algo de tiempo libre para poder comentaros qué tal va todo.

Deciros que cuando le quité a Orión el collar se lo tuve que volver a poner porque se iba a abrir las heridas de nuevo. Mi pobre gato de nuevo con ese collar del infierno. Hoy por fin se lo he quitado y no veais lo contento que se ha puesto. Contento y cauteloso conmigo porque creo que sigue creyendo que se lo voy a poner de un momento a otro. Pero no va a ser así. Ya está perfectamente bien y sus días de suplicio afortunadamente han terminado.

De todas formas lo seguiré observando pero no creo que haya problemas.

viernes, 24 de octubre de 2008

Más de lo que traigo por delante

Han pasado ya tres días desde que operé a Orión y está muy bien. Bueno, él está incómodo pero se tiene que fastidiar al menos hasta mañana para no lamerse la heridita. Ya ésta está bastante seca y no creo que haya problema si le quito su collarín. En estos días estoy con el gato como si de un niño pequeño se tratara, dándole las pastillas machacadas y mezclándoselas con comida fresca para que no delate la presencia de la medicación, curándole diariamente la zona. La verdad es que estoy un poco cansada, apenas escucho un ruido ya voy a ver si le pasa algo, pero es un gato fuerte y el postoperatorio lo está pasando mejor de lo que pensaba. Eso me hace feliz.

Por cierto, ¿ os he dicho que mi gato ronca? Jajaja…pues sí…parece una pequeña locomotora, la verdad es que solo lo hace de vez en cuando y cuando deja la cabeza en una posición rara, pero me hace una gracia…

A partir de ahora tengo que vigilar que no engorde demasiado. La mayoría de los gatos terminan con un sobrepeso considerable si no se le vigila la alimentación después de la castración. Al mío desde luego no le falta un perejil, le compro la comida en el mismo veterinario, una de gama alta, con deciros que el gato come mejor que yo…jeje.

Poco a poco va mejorando y eso me tranquiliza, lo he pasado mal un par de días, triste por ver a mi gato perdiendo el equilibrio, las fuerzas, afortunadamente eso pasó y haré un esfuerzo por borrar eso de mi mente.

¿Cuando yo enferme estará el gato a mi lado? Imagino que sí, pero a su manera.